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China: Una Franja, una ruta

Alan Fairlie Reinoso

Publicado: 2017-06-06

El 14 y 15 de mayo del presente año se celebró en Beijing el Foro: Una Franja, Una Ruta para la Cooperación Internacional, evento con el que el Gobierno chino buscó consolidar la nueva ruta de la seda, incentivar la cooperación y el libre comercio con países de 4 continentes. Hace 4 años, el presidente chino anunció la propuesta de establecer una nueva ruta, la cual materializaría una red de vías marítimas y terrestres para impulsar el comercio de los países de Asia, Europa, África y América. 

La Ruta

Esta propuesta se basa en dos puntos clave: el impulso del Cinturón Económico de la Ruta de la Seda y el empuje de la Ruta de la Seda Marítima del Siglo XXI, ambos proyectos enfocados en mejorar la conectividad por mar y tierra.

El presidente chino Xi Jinping presentó la propuesta a los Estados que se quisieran sumar, resaltando la cooperación internacional y cuestionando las políticas comerciales proteccionistas.

Al foro asistieron directivos y más de 28 jefes de estado, 68 países se sumaron a la propuesta y el número de acuerdos de cooperación llegó a 76. Consolidaron proyectos para mejorar la cooperación en infraestructura para la conectividad, aumentar la inversión industrial y la conectividad comercial, mejorar la cooperación financiera. También, dinamizar los intercambios culturales, estudiantiles y profesionales.

El Gobierno chino estableció el Fondo de la Ruta de la Seda con 55 mil millones de dólares, planteando otorgar 8.7 mil millones de dólares en ayuda para los nuevos países en vías de desarrollo, que se incorporen a la iniciativa.

Los 68 países que por el momento participan en la iniciativa deben de promover políticas para la coordinación, facilidades para la conectividad entre los socios, un comercio ininterrumpido, integración financiera y un soporte para la implementación de la iniciativa, promover intercambios culturales y académicos, para fortalecer las relaciones bilaterales.

El megaproyecto de infraestructuras tiene como una de sus metas, crear una red que permita rutas alternativas para los productos que China exporta y para las materias primas que requiere su industria, para lo cual se planean grandes conexiones por Asia Central, Rusia, el subcontinente indio, el sureste asiático e incluso el este de África.

Principales obras

Éstas son algunas de las principales obras que China quiere acometer como parte de ese plan. La mayoría de ellas ya se encuentran en sus primeras fases de construcción:

Red de ferrocarriles China-Europa. China opera una veintena de trenes de carga directos a una veintena de ciudades europeas. El objetivo es una red más coordinada y rápida, alternativa al transporte marítimo de sus productos.

También incluye, Corredor China-Pakistán, Puerto de Colombo en Sri Lanka, el ferrocarril Yakarta-Bandung en Indonesia, Red de trenes pan-asiática que une ciudad china de Kunming, con Vientiane, capital de Laos, y con la red de ferrocarriles de Birmania. También se articularía con redes en Tailandia, Camboya o Vietnam.

Además, hay proyectos en África. Ferrocarril entre las dos principales ciudades de Kenia, Nairobi y Mombasa, como parte de una futura red de transportes en África Oriental. También incluirían la carretera ya iniciada entre la capital de Etiopía, Adís Abeba, y Adama, o el tren ya inaugurado entre ese país y Yibuti.

Impactos

China desarrollará las provincias de su oeste, más pobres que la costa, y a crear nuevos mercados en los países de Asia Central.

Para ese país, la importancia del proyecto radica también en su interés geoestratégico. Abriría una salida hacia África, Europa y Oriente Medio que no pase por el estrecho de Malacca, evitando así posibles tensiones en el mar del sur de China.

Algunos discuten la viabilidad de algunos de sus proyectos, o la situación de la seguridad en muchos de los países beneficiarios del proyecto. También, eventuales rechazos que podría generar una fuerte presencia de empresas, trabajadores y capital chino entre las poblaciones locales.

Pero, impulsar la nueva Ruta de la Seda, a través de una inversión de 124 mil millones de dólares tendrá efectos importantísimos no solo para los participantes directos, sino para impulsar el libre comercio mundial. Consolida la proyección y el prestigio internacional de China. El Presidente Xi Jinping aseguró que su país no interferirá en ningún punto con los asuntos interiores de otros países.

Y, el Perú?

El Perú debería apoyar al máximo nivel político la iniciativa. Argentina y Chile lo entendieron así, y estuvieron en el evento sus presidentes. Nosotros enviamos un ministro de estado. Las señales políticas son muy importantes.

China es nuestro principal socio comercial, como de varios países de América Latina, tenemos un TLC y una “asociación estratégica” insuficientemente aprovechada. Pero, principalmente, un vínculo cultural histórico, que no tienen otros países de la región. Deberíamos apoyar esa iniciativa con toda fuerza, así como la zona de libre comercio de APEC. China es un socio clave no solo para la relación bilateral, sino para la construcción de un mundo multipolar. El Presidente debió estar allá, hay que recuperar el paso y no quedar rezagados en esta importante iniciativa que tendrá positiva repercusión mundial.


Escrito por

Alan Fairlie Reinoso

Economista y actual Parlamentario Andino por Perú.


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